En casos de lesiones neurológicas, bien por espasticidad o parálisis, se puede producir un desequilibrio de las fuerzas musculares que actuán en el pie provocando deformidades variables en intensidad y forma que pueden llegar a ser muy incapacitantes. En estos casos se debe combinar un tratamiento sobre el hueso mediante artrodesis u osteotomias (en función de la rigidez de la deformidad y el estado articular) así como una actuación sobre tendones o ligamentos en forma de alargamiento o trasferencias tendinosas que permitan obtener un pie plantígrado y equilibrado.