Un antecedente de fractura o una sobrecarga de años por una mala biomecánica pueden dañar las articulaciones de forma importante provocando dolor y limitación.
Cuando esto sucede no suele haber otro remedio que fijar ese movimiento. Tratamos de “economizar” al máximo las articulaciones a artrodesar para mantener una buena funcionalidad del pie y tobillo indolora.