Principales patologías del pie

Pie Plano

QUÉ ES, CÓMO SE MANIFIESTA Y CÓMO SE PUEDE TRATAR

Qué es

El pie plano se refiere al hundimiento del arco interno del pie. Esta forma de pie está presente en los bebés y en niños hasta los 8 años de forma constante y puede mantenerse más allá de la infancia en algunas personas por laxitud articular (Pie plano laxo de la infancia) o en relación a patologías como la coalición tarsiana. La mayoría de estos pies no dan problemas y no es necesario un tratamiento.

En la mediana edad, consecuencia del envejecimiento de los tejidos, la bóveda plantar puede ir cediendo. En consecuencia aparecerá un pie plano adquirido del adulto, actualmente conocido como enfermedad colapsante progresiva del pie. Sobre esta afección desarrollaremos este blog.

Cómo se manifiesta

Clásicamente se ha pensado que la etiopatogenia del pie plano del adulto era una disfunción del tendón tibial posterior que provocaba que el arco fallara. Hoy en día se tiende a pensar que la causa es un fallo de los elementos estabilizadores del arco (óseos, ligamentosos y musculares) que conllevan una serie de desequilibrios en la acción muscular del pie que perpetúa e incrementa la deformidad.

El resultado es un valgo de talón (hacia fuera/lateral) con un desplazamiento del astrágalo hacia dentro/medial y hacia abajo con subluxacion de la articulación astragaloescafoidea que conlleva un abducto del antepie (ver imagen).

El tratamiento sólo será necesario si existen síntomas, que suelen deberse al cambio del apoyo del pie que sobrecarga la parte interior/medial. Lo más habitual es dolor en el tendón tibial posterior y sensación de cansancio. Además, el pie plano puede favorecer la aparición de otras patologías como el hallux valgus y la fascitis plantar y alterar el eje de carga de la extremidad dando síntomas en rodillas y caderas.

Cómo se trata

De entrada todos los pacientes deben ser tratados con plantillas que refuercen el arco plantar y mejoren el apoyo del pie. Si esto no fuera lo suficientemente efectivo tras unos meses la elección de tratamiento es quirúrgica.

A la hora de decidir el tratamiento quirúrgico es importante valorar si la deformidad el rígida o flexible y si existe afectación articular. Para ello se precisa explorar el pie en apoyo y descarga y valorar radiografias de ambos pies y tobillos en carga.

El tratamiento quirúrgico de un pie plano flexible busca corregir la deformidad preservando las articulaciones. La tendencia actual es actuar a nivel óseo, ya que las técnicas de refuerzo de los tejidos dañados se han valorado ineficaces por sí solas.

En caso de valgo de talón una osteotomía de la tuberosidad del calcáneo medializadora puede ser una opción. Si asocia abducto, una osteotomía de alargamiento de la columna externa del pie (Evans vs Hinterman) está indicada. Estas osteotomías tienen su influencia en el antepie por lo que debemos valorar si precisa actuación a este nivel (Cotton vs Lapidus).

En el pie plano rígido buscamos crear los mismos efectos que las osteotomías pero a través de las articulaciones periastragalinas que posteriormente fijaremos.

El postoperatorio consiste en una inmovilización y descarga algo más de 1 mes. Sin embargo, la recuperación funcional es variable (en función del paciente) que puede prolongarse varios meses. Es por ello que la cirugía se reserva a los casos con incapacidad manifiesta.