Principales patologías del pie

¿Por qué me duele más un pie que el otro?

Introducción

Muchas personas consultan porque les duele solo un pie o porque una molestia aparece siempre en el mismo lado.

Es habitual preguntarse: “¿Por qué me duele un pie y el otro no, si camino con los dos?”.

Aunque ambos pies trabajan juntos, no siempre soportan la carga de la misma manera. Pequeñas diferencias en la pisada, la fuerza, la movilidad o lesiones anteriores pueden hacer que un pie sufra más que el otro.


No siempre apoyamos igual con los dos pies

El cuerpo no es completamente simétrico. Una persona puede cargar más peso en un lado, tener menos movilidad en un tobillo o haber desarrollado una compensación tras una lesión antigua.

Con el tiempo, esas pequeñas diferencias pueden generar dolor.

Esto puede afectar al talón, la planta, el antepié, los dedos o el tobillo.


Causa 1: diferencias en la forma de apoyar

Un pie puede recibir más presión en una zona concreta. Esto puede producir sobrecarga repetida y dolor localizado.

Por ejemplo, puede aparecer dolor:

  • En el talón.
  • En la parte delantera del pie.
  • En el arco plantar.
  • En el borde externo del pie.
  • En el tobillo.

Cuando el dolor aparece siempre en el mismo punto, conviene valorar cómo se está repartiendo la carga.


Causa 2: lesiones previas

Un esguince antiguo, una fractura, una cirugía previa o una lesión mal recuperada pueden modificar la forma de caminar.

A veces el paciente no es consciente de esa compensación. Sin embargo, el pie o el tobillo pueden estar trabajando de forma diferente desde hace tiempo.

Esto puede provocar dolor progresivo, sensación de inestabilidad o molestias al hacer deporte.


Causa 3: deformidades que avanzan más en un pie

Algunas deformidades no afectan igual a ambos pies.

Puede ocurrir con:

  • Juanetes.
  • Dedos en garra.
  • Pie plano.
  • Pie cavo.
  • Alteraciones del antepié.
  • Desviaciones del talón.

Si una deformidad progresa más en un lado, ese pie puede empezar a doler antes o generar más problemas con el calzado.


Causa 4: falta de movilidad o fuerza

Un tobillo con poca movilidad puede obligar al pie a compensar. Lo mismo ocurre cuando hay debilidad muscular o pérdida de estabilidad.

Esto puede notarse al caminar largas distancias, correr, subir escaleras o estar muchas horas de pie.

En deportistas, estas diferencias pueden aumentar el riesgo de sobrecargas o recaídas.


Causa 5: dolor referido o compensaciones

A veces el problema no está solo en el pie. Una molestia en rodilla, cadera o espalda puede modificar la forma de caminar y sobrecargar un lado.

También puede ocurrir lo contrario: un problema en el pie puede afectar a otras zonas del cuerpo.

Por eso, la valoración debe analizar el pie y el tobillo dentro del conjunto de la marcha.


Cuándo consultar si duele solo un pie

Conviene consultar si:

  • El dolor dura más de seis semanas.
  • Aparece siempre en el mismo pie.
  • Te hace cojear.
  • Cambia tu forma de caminar.
  • Limita el deporte o el trabajo.
  • Hay inflamación.
  • Notas inestabilidad.
  • El dolor va en aumento.
  • Hay hormigueo o pérdida de sensibilidad.

No es necesario esperar a que el dolor sea intenso para pedir valoración.


Enfoque del Dr. Raúl Torre

El Dr. Raúl Torre analiza la causa del dolor unilateral teniendo en cuenta la exploración física, la forma de caminar, el historial de lesiones, el tipo de calzado, las deformidades y las pruebas de imagen si son necesarias.

El objetivo es encontrar el origen real del problema y no limitarse a tratar solo el síntoma.


Conclusión

Que duela más un pie que el otro no es raro, pero tampoco debería ignorarse si el dolor se repite o limita tu actividad.

Puede deberse a diferencias en la pisada, lesiones previas, deformidades, falta de movilidad o compensaciones.